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DEUDA EXTERNA: LO QUE TODO HABITANTE DEBERÍA SABER

Econimía

DEUDA EXTERNA: LO QUE TODO HABITANTE DEBERÍA SABER

DEUDA EXTERNA: LO QUE TODO HABITANTE DEBERÍA SABER

 

 

Horacio Rovelli en EL COHETE A LA LUNA descifra el mayor fraude del Estado Argentino para con sus ciudadanos.

Horacio Rovelli

LA VOZ DE LOS BARRIOS abrevia y transcribe conceptos en general de la nota del 12 de julio de 2020, que bien vale la pena leerla en su concepción original con mayores detalles y números.

“La intención de quienes promueven una guerra ha sido siempre enriquecerse ellos y empobrecer al enemigo; acrecentar el propio poderío y debilitar al adversario.

En los tiempos modernos la cabeza de puente es la deuda. En ese altar se condicionan nuestro presente y nuestro futuro y los gobernantes pasan a ser meros administradores de los acreedores.

La deuda externa argentina se incrementó en más de 100.000 millones de dólares en el gobierno de Cambiemos. Con FMI, 44.000 millones de dólares; 30.000 millones de dólares, con organismos internacionales y 53.000 millones de dólares con el sector privado.

El principal problema a dilucidar es por qué esa deuda se tomó para pagar el déficit fiscal que es en pesos.  En qué condiciones el Estado le vendió esos dólares al BCRA y este a los bancos a un precio atrasado ex profeso para que la bicicleta financiera funcionase.

Por qué unos 86.200 millones de dólares fueron fugados del país.  La deuda se tomó para endeudar al Estado y beneficiar a una minoría rentística.

En abril de 2018 JP Morgan, Deustche Bank, Goldman Sachs, HSBC y Morgan Stanley, vendieron títulos a bajo precio para comprar dólares a $ 20,20, lo que desató una corrida y a los tres meses valía más de $ 40 cada dólar. Prefirieron ganar el 100% o más en tres meses que esperar al vencimiento del título.

Ante esta situación de derrape se acuerda con el FMI que reflota al gobierno de Macri y aparecen los principales poseedores actuales de los 21 títulos de deuda argentina con jurisdicción extranjera, entre ellos BlackRock que compraron por la mitad del valor nominal esos títulos.

La deuda es legal porque el gobierno de Cambiemos se endeudó y el Congreso de la Nación, con el voto afirmativo de muchos de los que hoy son conspicuos miembros de la bancada oficial, le autorizó todos los años a tomar esa deuda.

El fondo BlackRock que lidera uno de los grupos de acreedores dijo que no va aceptar la propuesta argentina, pese a que tiene fuerte participación en empresas en el país y le convendría que la economía local se recupere, pero pesa también que sería un ejemplo a seguir por muchos países en condiciones similares a la de Argentina.

No es lo mismo defaultear con Paul Singer, que es un pequeño usurero con claras y manifiestas influencias en los tribunales de deuda de los Estados Unidos, que con Larry Fink, presidente de Blackrock que reconoce que administra activos por 7 billones de dólares (más de 20 veces el PIB argentino)

Es deber averiguar donde se fueron gran parte de los dólares de la deuda, auditarla, adónde se destinó, quiénes se beneficiaron y establecer responsabilidades y que se castigue a los culpables por el delito de malversación de fondos públicos y abuso de autoridad.

Repiten el mismo mecanismo desde Rivadavia y Mitre hasta la dictadura militar, Menem y Macri, y sin embargo, como han servido a intereses foráneos, gozan de impunidad legal.

Los acreedores están sujetos a derecho, los que tuvieron acción maliciosa y dolosa deben hacerse cargo de su obrar, lo decía Arturo Illia: ‘No les tengo miedo a los de afuera que nos quieren comprar, sino a los de adentro que nos quieren vender’ «.

 

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