Seguinos en

La Voz de Los Barrios

El laberinto del General

Noticias

El laberinto del General

César Milani, actual Comandante en Jefe del Ejército Argentino, dijo que nunca supo que haya habido desaparecidos, que se enteró después de la dictadura, que su función era “casi” administrativa y apuntó contra la policía por las operaciones. “No puede ser que pretenda hacernos creer que todo lo manejaba la policía», indicó el presidente del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), Horacio Verbitsky, y observó que «el circuito represivo se completaba con el juzgado federal donde él llevaba a los detenidos».

Ramón Alfredo Oliveira ratificó todo lo expuesto respecto de su detención asentado oportunamente en 1984, cuando se elaboró el “Nunca Más” en la provincia de La Rioja. También confirmó que “el 12 de marzo de 1977, Milani, sin mostrar ninguna orden de allanamiento, “allanó mi casa y se llevó a mi padre”. Luego, el 14 de marzo “me detuvo y nueve o diez días después me trajo hasta acá, a este juzgado, y cuando el secretario Armatti, del juzgado, me tomaba declaración, Milani ingresó y me hostigaba permanentemente, hasta que entraron mis familiares porque el juez determinó que ya no estaba más incomunicado”.

La denuncia asentada en el Juzgado Federal 1, que conduce Daniel Raúl Bejas, es por los asesinatos de los conscriptos Carlos Fricker, Juan Ángel Toledo Pimentel y Carlos Cajal, el sargento Alberto Lai y el soldado Alberto Agapito Ledo. Según la demanda, esas víctimas «fueron gravemente ejecutadas por oficiales del Ejército Argentino, particularmente del área de Inteligencia Militar, en fechas 9-5-1976; 17-5-1976 y 17-6-1976 respectivamente, y presumiblemente con la participación de los oficiales Fernando ‘El loco’ Torres, Mario Filipín, Esteban Sanguinetti, César Milani, y el suboficial Lito Cruz».

El hoy Comandante del Ejército, César Milani, hizo un informe de ocho páginas donde relató circunstancias de deserción del soldado Ledo, diciendo que en la noche del 17 de junio de 1976 se fugó del vivac [campamento militar] que la subunidad tiene instalado en el Edificio de Construcción de Escuela de Comercio de la ciudad de Monteros».
En ese reporte de Milani se aseguró que, al fugarse, Ledo -un estudiante de historia- se llevó consigo una serie de elementos que se le habían entregado cuando ingresó como conscripto.

Los organismos de derechos humanos sostuvieron que «los sumarios de deserción fueron el modo de encubrir la desaparición de soldados durante el terrorismo de Estado».
Así mismo el Senado aprobó los pliegos de Milani. La política entró en el laberinto del General.

Continue Reading
Arriba