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Diez años después de Kirchner no estamos peor

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Diez años después de Kirchner no estamos peor

El modelo político y productivo del gobierno se antepone a las políticas neo liberales que pregona la oposición
La Voz de los Barrios conversó con Santiago Aguiar candidato a Concejal por el Frente para la Victoria y auditor del Ministerio de Agricultura de la Nación.

La Voz- ¿Cómo está parado hoy el Frente para la Victoria?
Santiago Aguiar- El Frente de la Victoria en Junín es un reflejo de lo que está pasando en el ámbito nacional y provincial que es la representación de un modelo político y productivo que se refleja en la ciudad a través del PAMI, ANSES y Desarrollo Social. Los juninenses lo podrían ver en toda su intensidad si la gestión local permitiera acoplar ese conjunto de ideas. Pero el Intendente no lo permite y apela a un comportamiento de víctima electoral para sacarse de encima la responsabilidad de 10 años de gestión, en los cuales no ha logrado transformaciones importantes, ya sea en lo productivo, en lo económico o en lo social y nos ha dejado una ciudad muy estancada en términos de desarrollo. El FPV lo que necesita es un pie en Junín para poder trasladar ese proyecto nacional a la ciudad, teniendo en cuenta que hay derechos adquiridos como las Leyes de movilidad jubilatoria, de asignación universal por hijo, de fertilidad asistida, de mercado de capitales, Ley de Financiamiento Educativo, Ley de Educación Nacional, Ley de Educación Sexual, Trata de personas, Ley de Género, Estatización de Aerolíneas Argentinas, Estatización de las AFJP, Matrimonio igualitario, etc., hiladas dentro de un mismo esquema de desendeudamiento. Es cierto que al ser un derecho adquirido es difícil que alguien te siga en Junín cuando ya se incorporó como propio, es por eso que el desafío y la agenda es cada vez más grande. Cada vez se reclama más y cada vez hace falta nuevas cosas.

En el país se ha generado empleo, inclusión y equidad, y la ciudad de Junín, a través de esta pobre gestión, no ha acompañado el ritmo. Ha perdido oportunidades a partir de la victimización del Intendente que supo estar con el proyecto nacional, que supo ostentar su participación con Néstor Kirchner, que eligió Cobos, que eligió De Narváez, que eligió Massa, que se camaleonizó de tal manera que le sirve en términos electorales, pero que arrastra a sus seguidores políticos a decisiones que seguramente no están de acuerdo. Si se le hubieran dicho a Patricio Fay que tenía que ir con un peronista se le hubieran caído los pelos.

Sin embargo lo tuvo que hacer, porque es la decisión de una persona que conduce a partir de su interés personal y que se victimiza permanentemente porque ese rol le sirve para acomodarse. Nosotros con 10 años de gestión vemos que no es fácil mantenerse gobernando un país de 40 millones de personas, no obstante, no hay proyecto políticos históricos en el corto plazo que haya superado a este, salvo el neo liberalismo de los ’90, que consolidó un modelo de endeudamiento, de pauperización de la economía y de los ciudadanos.

Diez años después de Kirchner no estamos peor de que cuando iniciamos. Estamos mejor, más independientes, con una economía más fuerte, con sus problemas lógicos, porque una economía que crece tiene problemas de inflación, de crecimiento desigual entre sectores, sobre todo en economías de desarrollo como estas que están empezando a ser grandes economías. No son economías de 300 o 400 años. Es como un chico que se desarrolla y de golpe da el estirón, no crece armónicamente y hay ropas que le quedan chicas y apretadas.

El crecimiento intrasectorial es muy disímil, muy desparejo, genera tensiones y fuerte presiones de los precios. La inflación es el aumento generalizado de precios y que se da forma constante. Nosotros tenemos una inflación controlada que se va agiornando al aumento de los precios. El crecimiento de la economía hace crecer los precios y también los sueldos, hace crecer al país y mejora la calidad de vida. Una inflación nociva, es una inflación desmedida que erosiona constantemente el poder adquisitivo del salario. Que no es el caso de este gobierno que vive las paritarias constantemente, no se cierran nunca, va siempre delante de la inflación juntamente con la movilidad jubilatoria. Pasa que hay una cierta irresponsabilidad empresarial, cuando aumentan los salarios, aumentan los precios, cuando vienen las vacaciones viene la remarca.

¿Por qué el pescado vale más en Semana Santa que el resto del año? ¿Por qué los turrones valen más a fin de año que en febrero si es el mismo turrón? La viveza empresarial se ve acrecentada porque los formadores de precio son muy pocos. Los productos lácteos son manejados por tres empresas, los productos de limpieza por dos empresas, y así en otros sectores donde se forma una concentración que termina conformando oligopolios, donde muy poquitas empresas tienen el control de los precios del mercado.

Aquí nace la irresponsabilidad empresarial que no se resigna a dejar de ganar un poquito más. No se puede ganar todo el tiempo, máxime cuando hay factores externos que limitan la economía y que es la debacle europea y los traspiés de Brasil, uno nuestros principales socios. Las empresas internacionales sirven para chupar, cuando la vaca empieza a dar poca leche se van a donde hay vaquitas más gordas. Pasó con Repsol, con las telefónicas que se llevaban todos los dólares para sus matrices. Hay que saber donde estamos parados. Si el recurso se saca de acá tiene quedarse acá, eso lo que hacen los países responsables, sobre todo cuando los recursos no son renovables.

La idea del gobierno es que los productores inviertan más, pero eso se dará a largo plazo, lo que el gobierno hace para acelerar esos tiempos es sustentar y sostener el consumo, para que los empresarios vendan más e inviertan, esa es la lógica. Pero se le pide a los empresarios la responsabilidad de que cuando se queden sin televisores no aumenten los precios, sino que produzcan más televisores, que inviertan, que el gobierno garantiza la demanda.

El proyecto del FPV es no endeudarse, no estar condicionado a las presiones de organismos internacionales, porque hoy Argentina tiene el control de su deuda, porque ella está en pesos y dentro del país con organismos con los que se pueden manejar los plazos, y los vencimientos. Si el gobierno logra transmitir cual es el camino hacia donde vamos, las grandes transformaciones que tiene que ver con formas de conducir un país, de construir lo propio, de no pedir, de ser independiente y que indefectiblemente colisiona con los grupos hegemónicos, pero si se logra transmitir que esto tiene un futuro de grandeza, el pueblo seguramente le dará un crédito a este gobierno.

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