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JUICIO A LA TRIPLE A EN BAHÍA BLANCA

Derechos Humanos

JUICIO A LA TRIPLE A EN BAHÍA BLANCA

Juicio Triple A Bahía Blanca: historiadora e investigadora graficó el trasfondo político de la patota

 

audiencia juicio triple A bahia blanca

Este jueves 19 tuvo lugar la única audiencia de la semana, en el juicio por delitos de Lesa Humanidad contra cuatro acusados de pertenecer a la banda parapolicial Triple A en Bahía Blanca.

En esta oportunidad declararon tres testigos de manera virtual, en la causa caratulada “Aceituno Raúl y otros s/torturas privación ilegal de la libertad pers/…” cuyos imputados son Raúl Roberto Aceituno, Juan Carlos Curzio, Osvaldo Pallero y Héctor Ángel Forcelli.

El recorrido histórico criminal

Comenzando con la ronda de testigos de concepto propuesto por el Ministerio Publico Fiscal, el primer testimonio estuvo a cargo de la investigadora y Dra en Historia, Ana Belén Zapata, bahiense, quien ha profundizado sus investigaciones en lo relacionado a temas como la conflictividad obrera y la violencia paraestatal dirigida contra los trabajadores en Bahía Blanca, en el periodo comprendido entre 1966 y 1976.

Belen Zapata
Belen Zapata

En su investigación, que recorrió gremios de trabajadores trabajadores de la construcción, los metalúrgicos, los gráficos, los ferroviarios, estibadores y trabajadores portuarios, reconstruyó asimismo el entramado político que sustentaba la violencia.

La historiadora relata que su investigación contaba con la dificultad de constatar fuentes que anteriormente hayan trabajado la temática, ya que prácticamente no había nada, solo referencias periodísticas, sin aporte de investigación metodológica.

Uno de sus ejes investigativos, fue desentrañar quiénes eran los referentes ideológicos y políticos de esa etapa de violencia paraestatal, quienes organizaban esas bandas criminales que no era solo la Triple A, sino que según sus investigaciones, se habla de una “federación de bandas” en todo el país, como la CNU, Comandos anticomunistas, Comando Pio XII, etc.

Sus investigaciones concluyeron que en Bahía Blanca el referente ideológico de la Triple A, era el sindicalista Rodolfo Ponce. Ponce en esos años, construye y aumenta su poder político “centralmente por el vínculo en la plana de la política nacional, con Rucci” dirigente alineado a la derecha ortodoxa peronista, que se hallaba en la misma línea que López Rega.

Rodolfo Ponce
Rodolfo Ponce

Luego de la masacre de Ezeiza, quedo evidenciado el enfrentamiento, de estos sectores de derecha, con sectores de la izquierda peronista, denominados la “Tendencia Revolucionaria Peronista”.

La testigo realizó un seguimiento de la vida política de Ponce y así es como relata su crecimiento político, como diputado electo en el 73 y sin renunciar a la conducción de la CGT local, lo que lo hace un personaje muy activo, tanto en Buenos Aires, cercano a Rucci, como en Bahía Blanca y lo sindica como “el promotor a nivel local, de ese proceso de depuración ideológica hacia el interior del peronismo de aquellos sectores vinculados con la izquierda”.

El asesinato de Rucci, quien era su amigo personal, lo hace dar un discurso en Diputados “totalmente demente y afectado por la situación”. A partir de allí se produce una gran polarización dentro del Peronismo.

Universidad para sindicalistas, de la mano de Rucci

El Caudillo
Ponce en El Caudillo

Uno de los proyectos presentados por Ponce ante la Cámara, que lo haría con Rucci, era la realización de una Universidad Sindicalpara formar cuadros políticos dentro del ámbito laboral:

“La idea era, las UTN forman a los trabajadores en cuanto a lo técnico… y esta universidad lo que haría es formar cuadros políticos dentro del sindicalismo” explicó Zapata.

Esto queda en la nada y en una de las muchas entrevistas que daba Ponce a la revista “El Caudillo”, ligada a la derecha peronista y vocera de la Triple A, explica que desisten del proyecto, porque cuando junto con Rucci, se la presentan a Juan Perón, y éste les dice que ya están las UTN.

“Eso me parece central para entender todo el proceso de esa misión que Ponce va a adoptar como propia de recuperar la UTN bahiense de sectores de la Tendencia que venían teniendo un lugar muy importante” agrega la testigo.

Este episodio explica, lo que ha sido detalladamente relatado en este juicio que es la “toma” de la UTN por parte de la Patota criminal en el año 1974.

La historiadora deja en claro todo este proceso de derechización de los gremios y las universidades: en el sector de la Construcción, la UOCRA será intervenida antidemocráticamente, con una participación muy activa de Ponce, desplazando a quien hasta entonces tenía la conducción, representando a la Tendencia, Roberto Bustos.

Ambos representaban ideológicamente dos polos opuestos y disputaban la conducción de ese importante gremio, durante el auge de la instalación del Polo Petroquímico en Bahía Blanca.

La Violencia Organizada

En el proceso de conformación, en términos históricos, de esta banda, la historiadora marca como central, son las resoluciones del rectorado, de Remus Tetu, en la contratación de una veintena de personas como vigilancia y seguridad de la UNS desde marzo de 1975 en adelante:

“Remus Tetu lo que dice es, a esta gente yo la contrate porque realmente demostró que había sido eficiente en la lucha contra la subversión en la UTN”.

Aquí empieza a ser orgánico el grupo, comienza a tener recursos, autos, armas provistas.

“A partir de esa organicidad, la dinámica de los hechos de violencia, desde marzo hasta finales del 75, ese crecimiento en cuanto a los crímenes, a los cuerpos que empiezan a ser encontrados en las afueras de la ciudad, con numerosos impactos de bala, es exorbitante”.

En cuanto al modus operandi, explica que además de los lugares recurrentes donde aparecían los cuerpos asesinados, las rutas, los parajes, las afueras, todos tenían numerosos impactos de balas y “eso no es un dato menor… la lógica de cuando se realizara una ejecución, es que dispararan todos, así se repartían las responsabilidades”, además de los comunicados, pintadas y amenazas de muerte con firma de la AAA.

En otro tramo de su extensa declaración por algo más de dos horas, ante la pregunta del fiscal sobre el impacto que tuvieron los hechos en la población, la investigadora considera que “fue tremendo, fue una acción disciplinadora hacia los sectores más movilizados y organizados en términos políticos vinculados a la izquierda del peronismo, a la izquierda en términos generales, al sector estudiantil… y a la iglesia tercermundista.”

La Nueva Provincia
La Nueva Provincia

“El terror que genera las acciones de este grupo… es casi pavoroso” y se traslada a la sociedad toda. El vínculo con la policía era muy claro, ya que nada de lo que hacían podría haberse hecho sin la anuencia de la policía.

Ante la pregunta del Fiscal Fermento de sus conocimientos sobre los factores de Poder del diario La Nueva Provincia, relata que tuvo la oportunidad de entrevistar a Vicente Massot, donde el mismo, le relata haber presenciado una cena entre Rodolfo Ponce y su madre Diana Julio de Massot en casa de los Massot.

Casi al final, el defensor oficial de los imputados, le preguntó si podía encuadrar lo sucedido como un enfrentamiento entre bandos dentro del Partido Justicialista, algo parecido a la teoría de los dos demonios que despliega como defensa el abogado.

La Historiadora le contesta que fue mucho más que eso, y que allí comienza “una configuración de lo que podemos llamar un enemigo interno… en un sentido amplio” que va a verse en todo su despliegue luego con la dictadura genocida.

“Yo lo pienso como algo mucho más general que una simple interna del movimiento justicialista” declaró.

Belén Zapata culmina su declaración referenciando que justamente el jueves 19 de noviembre que declaró se cumplía un aniversario del asesinato del pampeano Carlos Pelado Davit que fue asesinado hace 45 años y apareció colgado de un puente de su propio cinturón.

Centro operativo clandestino

Dos testigos completaron la jornada del jueves, Luis Sellan y Daniel Cirone. El primero era cercano por la actividad del Coro, al Cura salesiano asesinado por la patota, Carlos Dorñak con cual tenía una profesa amistad.

Un dato novedoso revelado por el testigo, refirió a lo que el entendía como una especie de centro operativo de reuniones clandestinas, de esta patota, al lado de su domicilio, en calle Brown al 600.

Contó que en los años 74 y 75, en lo que era, y aun es, el Hotel Canciller, propiedad de uno de los hermanos Liberman por ese entonces, se habían instalado un grupo de hombres, que se movilizaban siempre en varios autos que los identifica como autos de “la patota de Ponce”.

Remite haber escuchado sonidos extraños en el lugar, como de golpes, siempre de madrugada, y relata que cada vez que la patota salía por las noches, al otro día se enteraban que había habido asesinatos.

La noche del asesinato de Dorñac, se acercó al Juan XXIII y refiere haber visto autos como los que estacionaban en la puerta del hotel.

Por último el testigo Daniel Cironecompletó información sobre el asesinato de Fernando Alduvino, con quien tenía amistad, a pesar de no saber nada sobre su militancia ni compromiso social.

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