Seguinos en

La Voz de Los Barrios

“TODOS” NO ES UN FRENTE ELECTORALERO

Editorial

“TODOS” NO ES UN FRENTE ELECTORALERO

 

Editorial

 

Esta no es una unidad electoral para ganar apenas las elecciones. Tampoco solamente para desembarazarse de Mauricio Macri y sus gerentes de las multinacionales y oligopolios responsables de este saqueo.  Es un Frente conformado con el peronismo como ariete,  con un componente sustancial  de sectores nacionales, populares y latinoamericanistas, que tienen como objetivo fundamental costurar una  armadura contra las amenazas de los crupieres  de la timba financiera.  Van por el desarrollo tecnológico e industrial verdadero chaleco anti políticas primarias irresponsables. Con esta unión se pretende  la construcción de un verdadero poder estructural cuyos líderes sectoriales entendieron que primero se debía sellar con cemento y cerecita las grietas abiertas entre ellos, para después poder edificar una nueva mayoría con consistencia  y  compromiso para poder,  así, darle batalla a las políticas de libre importación que producen el industricidio, a las políticas cambiaras suicidas, a las devaluaciones  que generan bajo salarios y recesión, pretendiendo equivocadamente que este tipo de mediadas frenan la inflación.

No es un Frente cualquiera de los que ya nos tienen acostumbrados los políticos. Este tiene engranajes que va a hacer mover las estrategias razonadamente diseñadas, que llevaran a dos objetivos primordiales: un sistema económico y un programa diplomático sólidos  que permitan perduran en el tiempo y también en  la alternancia del poder. Porque de eso se trata. Hay liderazgos jóvenes de la mayor calidad y preparación, lejos de ser improvisados no van a dejar el usual vacío de candidatos cuando el presidente cumple su mandato. Además este Frente cuenta con una estratega con capacidad de movilización política para contener las zancadillas opositoras y dirigentes  experimentados conocedores de los caminos que no se ha de transitar.

Si no fue fácil la unidad, por el desconcierto de la situación, por las apetencias personales. Por los personalismos desmedidos, por la falta de proyectos de país, por la ceguera, por la desconfianza, sí fue fácil identificar al enemigo que en realidad no nos hacia subir el Aconcagua, nos tiró el Aconcagua por la cabeza. Y quedó claro la política, la economía y fundamentalmente “el otro”, porque sin “el otro” no somos la patria.

La integración en lo social, el impulso a la ciencia y a la tecnología que llevan al camino del desarrollo y la productividad, no es una teoría nueva, lo nuevo es que cambió el cómo llegar a un proceso económico y político con éxito. Cada uno de los componentes ha decidido mantener su identidad partidaria e ideológica para no desdibujarse y formar un todo que después es un nada. De esta manera se hace más fácil corregir los rumbos, un modo de crear antídotos para cauterizar los errores que seguramente surgirán.

El que no entienda o no crea que este gran Frente es mucho más profundo en su concepción, y lo mire como un grupo de amontonados por el espanto, definitivamente navegará en la mitad del precipicio.

 

Continue Reading
Arriba