El Tricolor se consagró en el Torneo Nocturno de la Liga Deportiva del Oeste tras vencer 4-1 a Defensa Argentina y coronar una campaña sólida e invicta en el tiempo reglamentario.

En una definición atípica, cargada de tensión y con un desenlace contundente, Ambos Mundos se consagró campeón del Torneo Nocturno 2025-2026 de la Liga Deportiva del Oeste, reafirmando su condición de protagonista del fútbol juninense.
El equipo tricolor derrotó por 4 a 1 a Defensa Argentina en la final disputada en la cancha de Mariano Moreno, en un encuentro que debió completarse sin público tras los incidentes registrados en el primer duelo decisivo. Aquella noche, el partido había quedado inconcluso con ventaja parcial de 2-1 para Ambos Mundos, que terminó de liquidar la historia en la reanudación.

Con goles que ampliaron la diferencia y un dominio claro en el juego, el conjunto campeón cerró la serie con autoridad y desató los festejos, que luego se trasladaron multitudinariamente a las calles de Junín.
Más allá de la final, el título se apoyó en una campaña consistente: Ambos Mundos se mantuvo invicto en los 90 minutos a lo largo de todo el certamen, consolidándose como el equipo más sólido, eficaz en ataque y firme en defensa. Su única caída fue por penales, justamente ante el mismo rival al que luego superaría en la definición.

El logro no solo tiene valor por las formas, sino también por el contexto: representa el regreso del club a la conquista de un torneo local y lo posiciona nuevamente entre los animadores principales de la liga.
En una noche sin hinchas en las tribunas, pero con el peso de la historia en juego, Ambos Mundos hizo lo que mejor sabe: competir, imponerse y celebrar. Porque incluso en la adversidad, el campeón mostró su identidad.
La historia de Ambos Mundos es la de tantos clubes de barrio: esfuerzo, pertenencia y pasión. Su crecimiento no responde a grandes inversiones, sino al compromiso de generaciones de vecinos que sostienen la institución.
En cada campeonato y en cada partido, el Tricolor reafirma su esencia: la de un club que representa a su barrio y que sigue escribiendo su historia con trabajo y sentido de pertenencia.

El club fue fundado un 22 de mayo , en un contexto donde grupos de jóvenes del barrio debatían nombres como “Huracán”, “Independiente” o “Ciclón”, hasta elegir finalmente “Ambos Mundos”, inspirado en un antiguo cine de la ciudad.
Fue una noche de 1922, cuando Junín todavía respiraba el ritmo pausado de pueblo grande, un grupo de hombres se reunian en ambitos barriales como la casa de Nicolás Casciero y el entorno del bar de Esteban Goñi, donde surgió la idea de crear el club bajo la luz tenue de una lámpara y el murmullo de las conversaciones compartidas. No había tribunas, ni camisetas, ni gloria. Había, apenas, una idea: fundar un club.
Allí estaban Benjamín Clermont, Celedonio Venturini, Antonio Silva, Juan Homs, Francisco Rosito, Pedro Carricarte, Domingo Comisso, Ángel Garone, Francisco Perrone, Nicolás Casciero, Santiago Lalli, Enrique Rudi y Carlos Bianchi. Nombres que el tiempo no borró, porque quedaron escritos en la raíz de una institución que empezaba a latir.
No discutían solo un nombre. Discutían un destino.
Y en ese instante, como si el aire lo confirmara, la elección quedó sellada. No era un nombre cualquiera: era una idea, una metáfora, un puente entre lo que eran y lo que soñaban ser.
Así nació el Club Ambos Mundos, no como una institución, sino como una extensión del barrio, como una necesidad de pertenecer.
Los primeros años fueron de tierra, de arcos improvisados y de camisetas que no siempre coincidían en color. Pero había algo que nunca faltó: la voluntad. En cada partido, en cada reunión, en cada esfuerzo por sostener el club, crecía una identidad.
Villa Triángulo encontró en ese equipo su bandera.
Cada campeonato, cada derrota, cada celebración lleva algo de aquella noche inicial. Porque Ambos Mundos no nació para ser solo un club. Nació para ser historia.
Y en la cancha de Mariano Moreno, en cada voz que se gritaba un gol, resonaba aquel primer murmullo de 1922, cuando un grupo de vecinos decidió que un barrio podía, también, construir su propio destino.
La gloria del presente le ha alcanzado al actual Presidente Carlos Tayaldi y a su Vice, Néstor Viale.
Estos cargos fueron definidos luego de una asamblea institucional en la que se renovó la comisión directiva del club, marcando el cierre de la gestión anterior encabezada por Gisela Diotti.
Fotografías: Diario La Verdad de Junín
Texto de Héctor Pellizzi














































































