En la antesala de un nuevo aniversario del golpe de Estado de 1976, la ciudad de Junín fue escenario de un emotivo homenaje a la militante, escritora y abogada Imelde Sans, sobreviviente del terrorismo de Estado, cuya historia personal volvió a interpelar a la memoria colectiva en una jornada atravesada por la verdad, la justicia y el compromiso social.

Nora Cortinas e Imelde Sans
“La última dictadura fue la más cruel y siniestra compuesta por canallas y corruptos”, dejó escrito en el libro “El Orden de las Tumbas, de Héctor Pellizzi, Imelde Sans, una de las tantas víctimas del aparato represivo desplegado durante la dictadura cívico–militar–eclesiástica.

Rosana Guardia y Paula Peris
Imelde fue secuestrada por primera vez el 8 de junio de 1976, en el marco del operativo denominado “Mariposa”. Permaneció 24 días privada de su libertad, diez de ellos tabicada y atada a una silla en el primer piso de la Comisaría Primera de Junín, bajo el mando del comisario Oscar Pena. Ese mismo día, las fuerzas represivas irrumpieron en la casa de sus padres y se llevaron a su hija, Paula Cecilia Peris, de apenas 8 años, a quien sometieron a un interrogatorio en el que le hicieron escuchar una grabación de gritos, asegurándole que se trataba de su mamá.

Imelde declarando en el juicio de Lesa frente a sus verdugos
La denuncia que derivó en su secuestro habría sido realizada por Luciano Guazzaroni, vecino de Sans, quien conducía un vehículo Ford Falcon verde, símbolo del accionar represivo de la época.
El 24 de enero de 1977, Imelde fue nuevamente secuestrada en su domicilio junto a su hijo Gustavo. Durante el operativo, las fuerzas conjuntas del Ejército y la Policía destruyeron su vivienda y robaron sus pertenencias. Esa noche permaneció detenida en un camión celular frente a la Comisaría Primera, para luego ser trasladada de forma clandestina a la cárcel en construcción sobre la ruta 188, donde fue sometida a brutales torturas: descargas eléctricas, golpes de puño y patadas en la cabeza. Permaneció desaparecida durante siete días.

Gustavo Peris
En su cautiverio, Sans logró identificar a varios de sus torturadores, entre ellos a un hombre llamado José, un oriental profesor de artes marciales de un gimnasio de calle Lavalle, y posteriormente a Mastandrea, encargado de redactar sus declaraciones, así como al comisario Amengual, implicado también en el secuestro y tortura de José Luna en la comisaría de Morse, junto a Silvio Manzanares, Esterlich y Almirón.
Su estado de salud llegó a ser tan crítico que fue asistida por el médico policial Aldo Chicchetta, excompañero del secundario, quien simuló no reconocerla. Años más tarde, Chicchetta sería condenado a 25 años de prisión por delitos de tortura y privación ilegítima de la libertad.

Bandera de SUMARTE desplegada por el pueblo
El homenaje tuvo como eje la obra “Memorias de una Ciudadana”, el último libro de Imelde, que inspiró a la artista plástica Rosana Guardia en la creación del mural “Memorias de Mariposas”, inaugurado en la casa de Imelde de la calle Paraguay en el marco de las actividades por la memoria, a 50 años del golpe.

La jornada reunió a vecinos, militantes, sobrevivientes, representantes políticos, sindicales y culturales en una construcción colectiva que, según expresó Oscar Farías, titular de la Cátedra de Memoria y Derechos Humanos de la Universidad Nacional del Noroeste de la Provincia de Buenos Aires (UNNOBA),

Oscar Farias
“fue un reencuentro que abrazó a todo el marco social, cultural y político de Junín en torno al mural cerámicos que la artista plástica Rosana Guardia tituló “Memorias de Mariposas”, en un compromiso con la libertad, la memoria, la democracia y la pluralidad de voces. Esa pluralidad se vio reflejada en la presencia de los sobrevivientes, legisladores y legisladoras municipales, dirigentes políticos y sindicales, docentes, militantes populares, vecinos del barrio Las Morochas y transeúntes.

Paula Peris, Oscar Farias, Héctor Azil y Rosana Morando
El evento también estuvo marcado por expresiones artísticas y gestos simbólicos, como el despliegue de una bandera argentina por parte de la organización SUMARTE, que fue sostenida espontáneamente por los presentes, reflejando la vigencia del sentimiento colectivo de pertenencia y memoria.

Acuña, Gustavo, Paula y Patricia Ramírez
En paralelo, este mes estuvo atravesado por un hecho de profunda relevancia: el hallazgo, por parte del Equipo Argentino de Antropología Forense, de restos de personas desaparecidas en el centro clandestino de detención “La Perla”, en Córdoba. Un avance que, si bien aporta alivio a familiares porque cierran un ciclo íntimo, también expone las limitaciones en la identificación de víctimas no denunciadas.
El juez Hugo Vaca Narvaja señaló que aún existen numerosos casos imposibles de identificar por la falta de denuncias y muestras genéticas, lo que refuerza la dimensión del horror y desarma discursos negacionistas sobre la cifra de desaparecidos.

La mayoría de los identificados se centralizan en la provincia de Buenos Aires, pero cuando se sale por las otras provincias, los expertos del equipo antropológico se encuentran que hay muchos restos no denunciados que imposibilitan sus identificaciones. En Junín tenemos experiencias de ese tenor.
“Ayer, día 23, fue una jornada de mucha memoria y justicia”, sintetizó Farías, quien destacó la amplia participación de instituciones educativas, organizaciones civiles y deportivas en la conmemoración del Día de la Memoria. “Sectores que antes no se expresaban, hoy se suman, marcando un avance frente a discursos que intentan relativizar lo ocurrido”, afirmó.

Carmelo Mangano
“Me siento orgulloso, porque los que tomamos la posta de aquellos pioneros luchadores por la memoria y nos involucramos con los sobrevivientes y familiares de desaparecidos, los que fuimos a las escuelas a pregonar la verdad de lo acontecido, hemos seguido el ejemplo de la abuelas y madres que nos decían que cuando ellas no estén levantemos sus banderas.
Pueden estar tranquilas: la contundencia, la masividad de las marchas y vigilias en todo el país demuestra que la memoria sigue viva y que el ‘Nunca Más’ continúa siendo una bandera irrenunciable”, concluyó Oscar Farias.















































































