A lo largo de mi carrera, me he dedicado no solo al estudio y la enseñanza de los derechos humanos, sino también a un trabajo voluntario significativo, en consonancia con mis principios académicos y éticos. Mi experiencia como voluntario en Armenia fue particularmente significativa, ya que me permitió contribuir a causas humanitarias y, al mismo tiempo, promover la concientización sobre el Genocidio Armenio mediante la investigación y la educación.
Como investigador, he dedicado años al estudio de la influencia del cristianismo en Armenia y del impacto histórico del Genocidio Armenio. Mi participación en proyectos académicos, incluida la presentación de mi investigación en la Universidad de Gladzor, en Ereván, el 24 de enero de 2023, reforzó mi convicción sobre la importancia de educar a las futuras generaciones acerca de este capítulo crucial de la historia. Al integrar los estudios sobre genocidio en la enseñanza del Derecho y de los derechos humanos, procuro promover una comprensión más profunda de las injusticias históricas y de sus implicaciones jurídicas.
En la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Tucumán, en Argentina, donde me desempeño como profesor asistente, incorporé el estudio del Genocidio Armenio y de la crisis humanitaria en Artsakh como una extensión del genocidio de 1915 en nuestras clases de Teoría del Derecho y de la Justicia. Si entendemos la educación como un compromiso social con la construcción colectiva, como propone Lev Vygotsky, y si seguimos la perspectiva de Paulo Freire de que el aprendizaje es un proceso interactivo, entonces la enseñanza sobre el genocidio se vuelve indispensable.
Reconociendo la evolución histórica del Derecho, el estudio del genocidio constituye una herramienta fundamental para comprender y reconocer los extremos más sombríos a los que pueden conducirnos las violaciones sistemáticas de los derechos humanos. La incorporación de este tema a nuestra asignatura contribuye a estimular el pensamiento crítico y a fortalecer la defensa de la dignidad humana.
Durante mi estadía en Armenia, participé en diversas iniciativas de voluntariado, especialmente junto a organizaciones orientadas al desarrollo humanitario y educativo. Como coordinador de lengua española de la Armenian Volunteer Network, trabajé como profesor de español en la Universidad de Gladzor y en el Yerevan State College of Humanities. Estas experiencias ampliaron mi perspectiva sobre la resiliencia de los estudiantes armenios y sobre los desafíos que enfrentan continuamente. Actualmente, enseño español a estudiantes armenios en España a través del programa Erasmus.
Mi compromiso con el trabajo humanitario va más allá de Armenia. Como voluntario de los Cascos Blancos de Argentina (White Helmets Argentina), coordinados por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina, participé en iniciativas internacionales de respuesta a crisis en Armenia. En octubre de 2023, tuve contacto con personas desplazadas de Artsakh, cuyo sufrimiento me conmovió profundamente. Comprendí que, lamentablemente, la humanidad no ha aprendido la lección y vuelve a caer en el eterno retorno de Friedrich Nietzsche. No pude evitar relacionar sus historias actuales con las de 1915.

Emilio Alberto Salvatierra realizando trabajo voluntario en Armenia (Foto: Araz Hadjian)
Nuestro equipo hizo todo lo posible por colaborar, comprendiendo que, además de las donaciones materiales, lo que las personas realmente necesitan es ser escuchadas: saber que alguien verdaderamente se preocupa por ellas. Las emociones eran intensas mientras escuchábamos cada historia, poniendo nombres y rostros al dolor. Como afirma Luis Moreno Ocampo, estamos siendo testigos de prácticas genocidas por parte del régimen de Azerbaiyán, y esta constatación no hacía más que intensificar esas emociones día tras día.
Las historias de vida de los niños que conocimos fueron particularmente difíciles para mí. No pude evitar pensar en mí mismo a esa edad o en mis sobrinos. Esta experiencia me brindó la oportunidad de aplicar mis conocimientos jurídicos a cuestiones concretas, colaborando en tareas de asistencia ante situaciones de emergencia y apoyo a refugiados. Los valores de solidaridad y servicio que definen la misión de los Cascos Blancos resuenan profundamente en mi corazón y en mis aspiraciones personales y profesionales.
El voluntariado en Armenia fue un viaje transformador que me permitió conectar mi formación académica con acciones humanitarias concretas. Reforzó mi convicción de que la educación jurídica debe ir más allá de la teoría y comprometerse con los desafíos sociales reales. Ya sea promoviendo el estudio del Genocidio Armenio o contribuyendo a acciones de asistencia humanitaria, sigo comprometido con utilizar mis conocimientos y capacidades en defensa de la justicia y de la memoria histórica.
A medida que continúo mi trayectoria profesional, me propongo integrar cada vez más mi pasión por los derechos humanos, la educación y el trabajo voluntario. Las lecciones aprendidas en Armenia continuarán orientando mi compromiso con el humanitarismo global y con la defensa jurídica de los derechos humanos.
Emilio Alberto Salvatierra
Emilio Alberto Salvatierra es oriundo de Tucumán, Argentina. En 2023, participó como voluntario de los Cascos Blancos de Argentina durante una misión humanitaria en Armenia. Realizó estudios de posgrado en Genocidio y Crímenes contra la Humanidad en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Tucumán y también estudió armenología en la Universidad Nacional de Rosario, Argentina. Actualmente, trabaja para promover el estudio del Genocidio Armenio y de los crímenes de limpieza étnica en Artsakh.
















































































