Escriben: Agustín Pinedo y Gastón Blanc

Cuando el Municipio se desentiende de su propias obligaciones

Opinión

 

¿Las obras públicas se harán por consorcios o no se harán?

Escriben: Agustín Pinedo, ex Secretario de Obras Públicas Gastón Blanc, ex Subsecretario de Obras Públicas

Este falso dilema en que el gobierno local quiere embarcar a los vecinos de los barrios que carecen de obras esenciales para una vida normal es propio de ideologías políticas que se desentienden de las obligaciones del Estado. Los resultados de estas políticas del “sálvese quien pueda” son por todos conocidos.

Por eso decimos que el gobierno local puede y debe hacer y financiar obras en los barrios con sus propios recursos. Para afirmar que esto es posible nos permitimos recordar que, si tomamos por ejemplo el periodo 2004 – 2015, en la gestión del intendente Mario Meoni, llevamos adelante varios programas con propuestas planificadas que permitieron cumplir con los enunciados del Plan Estratégico de Junín.

Insertamos obras en el territorio y abandonamos la actitud de decir y no hacer: implementamos alrededor de 25 Programas y, específicamente en la temática vial, mediante el Plan de Cordón Cuneta y Base Estabilizada para Sectores Barriales, ejecutamos 743 cuadras, además de 28 de las colectoras de ruta 7, y con el Programa de Pavimentación para Sectores Barriales construimos 348 cuadras de carpeta asfáltica y 38 cuadras del Programa de Racionalización Vial. En los mismos años, por aplicación del Programa de Repavimentación Barrial realizamos 356 cuadras.

Todo esto sin descuidar otras cuestiones, como la puesta en valor de todos los espacios públicos de Junín, desde plazas barriales inexistentes o abandonadas, hasta el área central que se encontraba en un estado de destrucción y abandono indescriptible, como así también el Parque Natural Laguna de Gómez que sufría un abandono de décadas, sin infraestructura y con paradores precarios en estado calamitoso.

Por lo expuesto, y como colaboradores en la concreción de esos planes ejecutados con fondos propios, creemos tener cierta autoridad para proponer un camino de realizaciones pensadas para el bienestar de nuestros vecinos sin necesidad de recurrir a la modalidad de consorcios, que pone toda la responsabilidad en cabeza del frentista, desligando al municipio de toda obligación, cuando es posible realizar las obras por contribución de mejoras, financiadas y ejecutadas por administración aprovechando racionalmente las capacidades propias y utilizando todos los medios para conseguir el mejor precio.

Para afirmar que se es un buen gobierno no basta con mendigar y decir nosotros “gestionamos” tal o cual cosa, hay que hacer. Y el gobierno local puede y debe hacer y financiar obras en los barrios con sus propios recursos.

Para despejar dudas al respecto, transcribimos los Programas que integrarían un Plan de Pavimentación al modo de lo ejecutado por el gobierno local entre los años 2004 y 2015, cuando
la decisión de promover programas y proyectos de recuperación urbana revestía categoría de política de Estado, no era una actividad transitoria u ocasional sino estructural, estable, continua, integral sobre el diseño de una ciudad y una forma de un gobierno; porque como reza el apotegma “mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar”.

Plan de plurianual de pavimentación barrial

El Cordón Cuneta y la Estabilización pétrea de la calzada, en un espesor de 15 cm y compactada con rodillo vibrador, constituye la primera parte de la ejecución de toda obra de pavimentación urbana con pavimento flexible.

La característica principal de este tipo de acción es que permite, a un costo razonable, dar rápida y efectiva solución a los inconvenientes derivados de las calles de suelo natural, además de aportar la canalización de las aguas de lluvia por las cunetas, aletas y badenes. Todo el proceso se desarrolla en etapas y cada una de ellas aporta una solución al tránsito vehicular, lo que permite que pasados tres años desde la ejecución del cordón cuneta y la base estabilizada comience la de pavimentación, para no exponer al vecino al pago de sumas que excedan su capacidad contributiva.
El Plan se basa en la modalidad de ejecución por administración, contratando los materiales pétreos a las canteras, con transporte propio desde Olavarría o por tren desde San Luis (Justo Daract), el cemento a las cementeras, el asfalto a grandes proveedores, empleando todos los equipos y personal municipal en la ejecución de la base estabilizada y en el cordón cuneta, contratando solamente la mano de obra para la colocación de moldes y el llenado. En cuanto a la carpeta asfáltica se contrata la elaboración y colocación, ocupándose el municipio de proveer los materiales y fuel-oíl para la planta elaboradora.

Los Programas contemplan una inversión de $ 98.400.000 en cordón cuneta con base estabilizada y de $ 49.200.000 en carpeta asfáltica, que representarían un 1.6 % y un 1 % respectivamente del presupuesto anual del municipio para el próximo año según estimamos. Esta inversión debería repetirse todos los años, obviamente actualizada, a la que se sumarían los recupero en concepto de contribución por mejoras que los frentistas deberían pagar. Esta suma de recursos nos permitió al sexto año construir unas 519 cuadras de cordón cuneta y base estabilizada y unas 170 cuadras de carpeta asfáltica, considerando una cobrabilidad del sesenta por ciento.

El costo actual por cuadra de cordón cuneta y base estabilizada hoy es de $ 1.575.948 y el de carpeta asfáltica de $ 2.473.971 y los frentistas pagarían la contribución de mejoras con un plan de pago en 36 cuotas por el sistema francés y con el interés similar al de la inflación prevista con una bonificación del 20 %. Las cuotas serían de $ 6.340 para el cordón cuneta con base estabilizada y de $ 9.953 para carpeta asfáltica.

Si un plan de estas características se hubiese implementado hace siete años dando continuidad a una manera de hacer las cosas, que no es mucho pedir, otra sería la realidad barrial de Junín

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