El 16 de septiembre de 1976, diez estudiantes secundarios de La Plata fueron secuestrados por la última dictadura cívico-militar. Reclamaban el Boleto Estudiantil y militaban en agrupaciones políticas. Seis de ellos siguen desaparecidos; cuatro sobrevivieron para contar lo que pasó.
A medio siglo, la historia vuelve a resonar en un presente en el que la palabra “libertad” es usada por sectores de la ultraderecha con una ligereza que contrasta con lo que significaba vivir bajo el terrorismo de Estado. En ese sentido, Emilce Moler, una de las sobrevivientes, advierte: “El pasado no pasó y de eso tenemos que hablar”.


















































































