Pablo Diaz: “La noche de los lápices es una historia de amor”

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Pablo Diaz: “La noche de los lápices es una historia de amor”

El viernes 3 de noviembre en el cine- teatro Brown se presentó la obra EL LÁPIZ NO SE BORRA en conmemoración a “La noche de los lápices”.

La noche del 16 de septiembre de 1976, un grupo de jóvenes militantes de la Unión de Estudiantes (UES) fueron secuestrados en la ciudad de La Plata por miembros de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. Eran los primeros meses de la dictadura cívico-militar.  La fecha quedó grabada en la memoria colectiva como “La noche de los lápices”.

Entre ellos estaban: Francisco López Muntaner, María Claudia Falcone, Claudio de Acha, Horacio Ángel Ungaro, Daniel Alberto Racero, María Clara Ciocchini, Pablo Díaz, Patricia Miranda, Gustavo Calotti y Emilce Moler.

Lorena Chasco, actriz y responsable por el Teatro Brown, manifestó que uno de los mayores desafíos es lograr que los adolescentes concurran al teatro y no lo había alcanzado hasta esa noche, en que jóvenes del colegio Willan Morris realizaron, a teatro lleno, la obra EL LÁPIZ NO SE BORRA.

Los jóvenes actores no sabían, no se imaginaban que en la platea los estaba observando Pablo Díaz, sobreviviente de “La noche de los lápices”. Terminada la función fue muy emocionante el “reencuentro” entre los secuestrados de ficción y el propio Pablo Díaz, víctima 47 años atrás del verdadero secuestro y  torturas que sufrió.

LA VOZ DE LOS BARRIO- Pablo ¿Cómo le impacto la obra?

PABLO DÍAZ– Esta obra sobre la noche de los lápices y su inspiración, me vi reflejado en sus conversaciones, en sus diálogos, en sus pesares preguntándose si lo que hicieron estaba mal en cuanto a la sensibilidad social, solidaridad y militancia. En la representación de la represión, ya lastimados, ya heridos, en los diálogos de despedida, sí, fue así…

La noche de los lápices es una historia de amor, en la cotidianidad de la vida afuera de un campo de concentración y en el abrigo dentro del campo clandestino entre las víctimas… Cuando Claudia de 16 años me decía: “Pablo, estás despierto ¿hablamos?” Y yo le contestaba o cuando me decía, “vamos a cantar canciones de Sui Generis”, bueno ese es el abrigo entre las víctimas. El haber sobrevivido y ver esta representación aquí en la Boca como los hicieron estos jóvenes de la secundaria es la posibilidad en serio del Nunca Más.

Los dos Pablos, el actor y el sobreviviente

En mi alma tengo las ausencias de mis compañeros y compañeras, en mi cuerpo tengo el olor de las torturas de un campo de concentración y entonces lo que más me angustia es la violencia y el odio, pero la estimulación de estas obras es para conmovernos y para que el Nunca más esté sólido y en serio.

Fotografías y reportaje: Héctor Pellizzi

 

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