Oscar Alberto Carreras firma la aceptación al cargo frente a la Secretaría de Relaciones, del nuevo Consejo del Partido Justicialista de Junín.

Fundador de la Asociación de Periodistas del Noroeste de la Provincia de Buenos Aires, Carreras se destacó por la re categorización de los Trabajadores de Prensa largamente postergados por la patronal, su celo por las condiciones laborales y su oposición sistemática a aquellos que llegaron a Junín para injuriar las instituciones civiles de la ciudad y el desguace edilicio del histórico diario La Verdad, con las precisas órdenes de eliminar de 104 puestos de trabajo.
La acción del sindicato fue rápida y enérgica en defensa de los trabajadores, a quienes en reuniones y asambleas se los puso al tanto de la estrategia patronal, de vender sus propiedades, imprimir el diario fuera de Junín, donde originalmente se imprimía L’Osservatore Romano, dejando en Junín un plantón de tres o cuatro trabajadores entre periodistas y armadores. Los días de semana el matutino solamente saldría online. Esa era la estrategia del Arzobispado que los trabajadores organizados denunciaron e hicieron saber en el año 2009.

Hoy las denuncias iniciadas por Carreras son una realidad palpable e inobjetable viendo la decadencia del centenario diario La Verdad. Dichas denuncias pusieron en alerta no solo al arzobispado, también a la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (Adepa), poderosa institución que en aquel entonces agrupaba más de 180 empresas periodísticas de todo el país. Esto costó la judialización del sindicato (APENOBA) por más de cuatro años, tiempo suficiente para descabezar sus principales dirigentes, atomizar y pulverizar al Sindicato, además un juicio a su Secretario General, que la misma fiscalía que lo acusó reconoció ante el juez que “todo no había pasado de un ardid” (textuales palabras de la fiscal), dejando en claro que el objetivo fue suprimir en la práctica al Gremio y dejar sin sindicato a los Trabajadores de Prensa. Así funciona la justicia: de la mano de los poderosos contra los intereses de los trabajadores.
El PJ ha ganado un dirigente combativo.
















































































