El 17 de abril de 1972, las fuerzas conjuntas, incitadas por el Escuadrón de la Muerte y el aparato armado de la Juventud Uruguaya de Pie (JUP) ejecutó a ocho militantes del Partido Comunista del Uruguay que se encontraban en el local de la Seccional 20 del PCU.

Fotos en las inmediaciones de la Seccional 20 del Partido Comunista uruguayo, después de los militantes ser baleados por las Fuerzas Conjuntas. (Aurelio Gonzalez. Fotógrafo de El Popular).
Luis Alberto Mendiola Hernández (46), Elmar Milton Domingo Fernández Dechi (37), Raúl Gancio Mora (37), Justo Washington Sena Castro (27), Ricardo Walter González Gómez (21), José Ramón Abreu (37), Ruben Claudio López Chensi (48) y Héctor José Cervilli (43), fueron asesinados.
También mataron al capitán Wilfredo Busconi. Tres días antes habían muerto ocho tupamaros como represalia por el ataque el MLN-T al Escuadrón de la Muerte. Dos días antes el Parlamento había aprobado la Ley de Seguridad del Estado imponiendo la justicia militar sobre los civiles.
Aquel 15 de abril también se aprobó el estado de guerra interno…
Hay que recordar para que el olvido no le gane a la memoria. La memoria es necesaria para que se imponga la verdad. La verdad nos exige que haya justicia. La justicia es lo que permite que no haya impunidad. La impunidad debe desaparecer para que exista igualdad. La igualdad se requiere para lograr la convivencia. La convivencia es lo que nos permite desarrollar nuestra sociedad. El desarrollo de nuestra sociedad se sustenta en parámetros éticos. Y la ética
















































































