Por Lucas Molinari
La asamblea de trabajadores de Tenaris Siat se reunió el viernes 26 de junio por la tarde.
De los 340 metalúrgicos de la planta de Valentín Alsina 150 habían sido despedidos. Para la empresa son “finalizaciones de contratos”.
Los obreros echados tienen en promedio 30 años con cuatro años de antigüedad. Se sumaron a la empresa para la construcción del gasoducto Néstor Kirchner inaugurado el 9 de julio de 2023.
“Los trabajadores no son descartables”, planteó el delegado José Villa en Radio Gráfica.
“Queremos un diálogo serio con una empresa multinacional cuyos obreros le han brindado millones y millones de ganancias”, agregó y aclaró: “La planta hoy tiene producción, lo que ellos dicen es que no está la cantidad de trabajo para todos los 340.”
En la asamblea que duró tres horas participaron 280 obreros y votaron: No aceptar los despidos y negociar suspensiones rotativas con un plazo de seis meses, a la espera de nuevos contratos de trabajo para Tenaris.
“Estuvimos más de tres horas analizando la situación general, la situación particular de la fábrica y la necesidad prioritaria de mantener los puestos de trabajo. Porque la empresa no solo nos planteó el hecho de despedir 150, sino que, con el resto de los compañeros hacia el interior de la planta, es avanzar de manera salvaje a la reforma laboral, que es una reforma esclavista”, contó el delegado.
Hoy rige la conciliación obligatoria y el jueves 8 de julio se volverán a reunir las partes con intervención del ministerio de Trabajo bonaerense. El 2 de julio la cartera laboral realizó una inspección y pudo constatar incumplimientos de la patronal.
La estrategia de Techint que llevan adelante sus gerentes busca quebrar la acción sindical y generar conflictos entre efectivos y contratados. A su vez, el ejemplo de FATE que cerró sus puertas es un peligro latente, porque el propio Rocca esbozó este año la posibilidad de cerrar la empresa al perder las licitaciones para el gasoducto de GNL, que abajo detallamos. Lo que pretende esta y otras corporaciones es aplicar la flexibilización laboral.
El Negro Villa tiene 39 años como metalúrgico y la mitad como delegado. Consultado por la actitud de sus compañeros, expresó:
“Nosotros trabajamos mucho el tema de lo que es el aspecto sindical, que conocieran sus derechos, que supieran que no solo hablamos, sino que ponemos el cuerpo y que la lucha nos va a dar el beneficio que nos corresponde a cada trabajador, el derecho que nos corresponde. En la asamblea, compañeros de 20, 25 años de edad plantearon que vayamos a un plan de lucha, con lágrimas en los ojos defendiendo el lugar, defendiendo a los compañeros que estaban quedando en la calle, que son compañeros que durante cuatro años estuvieron juntos tomando mate, comiendo, trabajando, conociendo la problemática de su familia, haciendo una amistad”.
“Creo que a veces se escucha que te dicen que los jóvenes están absorbidos por las redes sociales, y la verdad que acá lo que nosotros vemos es que los compañeros, donde ven que se hace lo que se dice y se dice lo que se hace, bancan, bancan, bancan y bancan. Cada situación que nosotros hemos tenido de conflicto en estos años, ellos estuvieron a disposición de dar la lucha. Tal vez algunos que hablan de esa juventud y dicen alegremente: “No es como nosotros éramos antes”. Y yo quisiera saber si esos que eran antes son ahora también, ¿eh? Es una resignación que no acepto de muchos que tienen cargos dirigenciales y que recuerdan su militancia de la juventud y no están a la altura de las circunstancias en estos momentos”.
La seccional Avellaneda de la Unión Obrera Metalúrgica que dirige Daniel Daporta está apoyando a la Comisión Interna de Tenaris Siat, como también Abel Furlán.
Pero la intervención de la UOM Nacional condiciona todo. Desde que comenzó el proceso judicial, se eligieron representantes paritarios, “pero por ahora no se sienta nadie, ni las cámaras chicas ni las grandes“, nos cuentan.
Es el gremio manufacturero más importante del país y vive una crisis que tiene a muchos de sus referentes sin capacidad de respuesta. Otros especulan con un recambio dirigencial.
Veremos cómo avanza en Tenaris Siat la pulseada con una patronal envalentonada por la reforma laboral. Para el cuerpo de delegados es clave la confianza que han construido en estos años con la base laburante.
DON CHATARRÍN

En el primer cuatrimestre de 2026, el Grupo Techint sufrió un doble e histórico revés comercial al quedar fuera de dos componentes clave en el proyecto liderado por el consorcio Southern Energy (integrado por YPF, PAE, Pampa Energía, la noruega Golar LNG y la británica Harbour Energy), que se propone construir un gasoducto desde Vaca Muerta hasta el Golfo San Matías (Río Negro) para la exportación de Gas Natural Licuado (GNL).
- Provisión de caños con costura: Ganó la licitación la empresa india Welspun que, según trascendió, con el costo logístico incluido ofreció un precio 40% más bajo, con mejores plazos de pago.
- Construcción de la obra civil: Ganó el consorcio ítalo-argentino integrado por Víctor Contreras y SICIM, que ofreció un precio 15% más bajo.
Se trata de un proyecto puramente extractivista con la novedad que el gas se va a licuar en tierra argentina para ser exportado en barcos.
Eso sí, todo el negocio está en manos foráneas con las facilidades que hemos comentado en la edición anterior: rebaja impositiva (además del RIGI pagarán menos regalías) y facilidad para remitir ganancias.
“Don Chatarrín de los tubos caros” fue el insulto que repitió en varias ocasiones el presidente Milei para denostar a Paolo Rocca, que no respondió.
Hizo silencio.
Mientras, avanza con el reseteo en su Grupo, que implica dejar en la calle a 150 obreros calificados de la planta de Valentín Alsina.
Tenaris SIAT (Sociedad Industrial Argentina Tubos) se creó en 1948 por el grupo SIAM Di Tella para abastecer la demanda de tubos de acero con costura para la creciente infraestructura del país, especialmente en el sector de gas, agua y petróleo.
Con el declive financiero de SIAM en los años 70, la empresa fue intervenida y pasó temporalmente a manos del Estado nacional, que buscaba sostener la producción de insumos clave para la defensa y el desarrollo energético. Desde 1986 el Grupo Techint controla la empresa.
Con este proyecto de exportación de GNL, será la primera vez que Argentina importa los tubos con costura desde el extranjero.
Vale recordar que en 2022, en un acto en Tecnópolis por los 100 años de YPF, la vicepresidenta Cristina Fernández criticó que las planchas de acero para el gasoducto Néstor Kirchner se fabriquen en Brasil. Esto llevó a una interna por la que el ministro Kulfas renunció.
Lo que quedó trunco es la discusión de cómo potenciar la industrialización del país. Porque el problema que planteaba CFK no podía resolverse con un cambio de gabinete sino disputando a Paolo Rocca la planificación industrial. En el Panorama sindical del 9 de julio de 2023 planteamos debates que aún hoy son tabú para la política profesional.
Desde la dictadura genocida el Estado se retiró del diseño productivo. Cada vez nos queda más lejos aquellos planes quinquenales que ponían el eje en las necesidades de nuestro pueblo y del desarrollo del país.
Desde las privatizaciones que “Don Chatarrín” viene ganando licitaciones con sobreprecio. ¿Tuvo que llegar este Experimento para ponerle un límite? Así parece, pero para peor. Porque ahora ni los tubos se van a fabricar en Argentina.
Nos primarizamos a un ritmo acelerado. Este modelo de “peruanización” nos llevará a que la mayoría (70%) de los trabajadores estén en el mercado informal, sin derechos, empobrecidos.
En cambio, Techint tiene futuro. Así como se proyectó a nivel mundial a partir de quedarse con empresas que eran del estado argentino, desde el año 2000 trasladó su sede a Luxemburgo. A su vez, la diversificación le dio buenos frutos: Tecpetrol que fue fundada en 1988 hoy le brinda grandes ganancias y proyección al grupo:
Tecpetrol es la tercera productora de gas natural en la Argentina, con una producción diaria de casi 18 millones de metros cúbicos diarios (MMm3/d). Además, está avanzando en la ventana de petróleo en Vaca Muerta, con una inversión de US$ 2500 millones en el proyecto Los Toldos II Este.
En marzo de este año, el CEO de Tecpetrol, Ricardo Markous, participó del CERAWeek 2026 en Houston, Estados Unidos, y explicó el plan: “Ya estamos exportando a Chile, pero tenemos que hacer infraestructura para exportar más a Brasil”.
Según el portal Econojournal, el proyecto de llevar gas a Brasil solo será posible si lo aprueba Petrobras. Allí tenemos un ejemplo de una petrolera nacida con el formato de YPF, creado por Mosconi, pero que sigue un desarrollo en línea con la industrialización de ese país.
En Argentina ocurre todo lo contrario: Se apaga la industria para potenciar un extractivismo que aprueban quienes están al frente de la Unión Industrial Argentina como Don Chatarrín.

















































































